EL DIABLO Y EL ÁNGEL
Durante años, habían vivido en el cielo dos especies de seres,
que son los demonios que se supone que son los malos y los ángeles que siempre
son los buenos. Pero los dos tenían un territorio que no podían traspasar. Ambos reinos tuvieron dos herederos y de ambos géneros: los diablos tenían la
cualidad de tener cuernos, alas con pelaje, garras y un complemento adecuado a
cada tipo de ser. Los ángeles tenían alas, un aro sobre sus cabezas y una bolsa con polvos de colores para no
salirse de control.
En el reino de los demonios nombraron a su hija Sara y a su hermano Clarence, parecían adorables, pero no sabían que les depararía el futuro. Por el mundo de los ángeles a la niña le pusieron Luz y a su hermano Leo.
Cuando se hicieron mayores, ninguno había traspasado la barrera, pero sus padres les habían contado historias de su niñez con los ángeles, Sara estaba encantada por saber las debilidades de sus enemigos, pero su hermano Clarence sentía pena por ellos. Hasta que llegó el día de aprender a usar sus poderes, a Sara la instruían pero no le exigían demasiado ya que su hermano, por ser hombre, tendría que gobernar primero, a Clarence no se le daba bien controlar sus poderes porque no quería hacer daño a nadie, pero a Sara se la veía desafiante, motivo por el cual su abuela vio una chispa en sus ojos y le exigió más con el motivo de hacerla avanzar.
La abuela le dijo:
- Sara ya que tus padres no te están influyendo mucho, voy a entrenarte yo y vas a tener que exigirte más.
- Sara ya que tus padres no te están influyendo mucho, voy a entrenarte yo y vas a tener que exigirte más.
- ¿De verdad abuela? Me encantaría, siempre he
soñado derrotar a los ángeles y volverme reina de este mundo.
Su abuela con una sonrisa en la cara le dijo:
- Son sueños grandes, pero, si quieres conseguirlos, tendrás que derrotar a todas las personas que se te crucen por el camino.
- Son sueños grandes, pero, si quieres conseguirlos, tendrás que derrotar a todas las personas que se te crucen por el camino.
Y así, cuando cumplió 15 años, Sara ya había derrotado a toda
su familia empezando por su hermano y acabando por su abuela.
La abuela le dijo con seguridad:
- Querida estás lista para hacer tus sueños realidad, pero tendrás que practicar con niños de tu edad.
- Querida estás lista para hacer tus sueños realidad, pero tendrás que practicar con niños de tu edad.
Sara le respondió:
- He estado observando a la hija de los ángeles, le falta bastante práctica, aunque no es un caso perdido como mi hermano, en cambio su hermano lleva un poco bajo el ritmo como lo hago yo, pero no me tengo que relajar.
La abuela la observó y le dio un consejo:
- Querida, nunca muestres tus emociones, sé impredecible.
- Querida, nunca muestres tus emociones, sé impredecible.
Sara la miró y le dijo:
- No te preocupes abuela, no te defraudaré.
Sara subió a su cuarto y se miró al espejo y pensó: Ya me
gane mis alas y mis cuernos, sólo me faltan unos cuantos pasos más y mis padres
verán que seré yo la reina. Y así termino el día con Sara soñando con que sería la reina
y su hermano soñando con conocer a los
ángeles.
Al día siguiente, sus padres estaban reunidos para saber
cuándo se encontrarían las distintas clases de diablos .Clarence aprovechó ese
momento para estar solo. Cuando encontró un sitio tranquilo y despejado, se dio
cuenta de que estaba en la frontera de los ángeles, se estresó porque no quería
luchar con ninguno, pero se dio cuenta de que una chica también estaba sentada
en el bordillo mirándolo.
Clarence nervioso decidió empezar una conversación:
- Hola me llamo Clarence, tú eres un ángel, pero creo que podemos ser amigos ¿cómo te llamas?
- Hola me llamo Clarence, tú eres un ángel, pero creo que podemos ser amigos ¿cómo te llamas?
Luz alegremente respondió:
- Hola me llamo Luz, la mayoría de gente me conoce, pero nunca he podido jugar con un demonio, podríamos ser amigos si prometemos no hacernos daño.
- Hola me llamo Luz, la mayoría de gente me conoce, pero nunca he podido jugar con un demonio, podríamos ser amigos si prometemos no hacernos daño.
Clarence emocionado le contestó:
- Por supuesto que no te haría daño, eres mi segunda amiga después de mi hermana.
- Por supuesto que no te haría daño, eres mi segunda amiga después de mi hermana.
Luz sorprendida dijo:
- Alguna vez he visto a tu hermana, es fuerte.
- Alguna vez he visto a tu hermana, es fuerte.
Clarence un poco triste respondió:
- Sí, entrena todos los días para poder ser la reina ya que yo seré el próximo rey demonio y no me gusta nada.
- Sí, entrena todos los días para poder ser la reina ya que yo seré el próximo rey demonio y no me gusta nada.
Desde ese momento, siempre que podían se reunían en el mismo tiempo a
la misma hora. Sara empezó a sospechar un poco, pero no le dio importancia ya
que cuando él se iba a jugar, ella iba al bosque a entrenar con su abuela.
Sara se estaba estirando mientras que esperaba a su abuela cuando
escuchó un ruido en los arbustos detrás de ella, de repente salió una flauta de
su bolsillo...
Y aquí habrá una continuación si les ha gustado pónganlo en los comentarios.
Comentarios
Publicar un comentario