La princesa vacía (relato)


En la actualidad, podemos ver muchos tipos de empresarios, hombres que se hacen ricos sin importar el coste, hombres que dirigen su empresa sin importarles lo que digan los demás pero… ¿Y las mujeres empresarias?

Esta es la historia de Hyuna, una mujer empresaria que no toleraba ni las excusas ni los retrasos, vamos a retroceder en el tiempo para que lo puedan entender. Cuando Hyuna era pequeña su madre quería que su hija triunfara y no fuera mediocre, su situación económica era estable pero la mamá de Hyuna no le iba a permitir quedarse atrás, solo le permitía las notas más altas y cuando iba a recoger las notas finales de su hija las comparaba entre sí, de esa manera Hyuna veía en cualquier lado competencia y le daba igual estar sola y no tener amigos, para algunos la crianza de esta niña puede ser demasiado cruel, pero puede que  otros  piensen que le espera un futuro prometedor pero a ella solo le importa avanzar y no mirar al pasado.

Para que no os perdáis nada hay que contar la historia de la marca de Hyuna, construyó una empresa desde el comienzo, su marca es una de las más vendidas y ahora os preguntareis ¿qué producto vendía? Pues bien, cuando empezó a plantearse qué tipo de producto quería  vender  ya tenía la idea de vender algo que hiciera empoderar a una mujer así que decidió irse por el camino de los cosméticos, el nombre de su marca fue High Heels que en español significa «tacones altos». Después de que su negocio avanzará asombrosamente bien Hyuna hizo un plan: cuando su empresa recibiera ingresos razonables iba a invertir en los coches. Y os preguntareis  ¿por qué coches?

Pues bien, Hyuna estaba pensando en comprar coches y pintar algunos de morado otros de rosa y otros mitad rosado y mitad morado,  sí, imagináis bien esa idea dio sus frutos. A Hyuna se le ocurrió la idea dormida de montar un taller donde cada persona pudiera pintar, e incluso decorar, con cualquier material su coche, su idea fue un poco inestable al principio, pero con anuncios en los canales y promociones fue cada vez más popular.

Hyuna pudo comprar una oficina donde se probarían los cosméticos, pero más tarde separaron el edificio en dos plantas.  Trabajarían con los cosméticos y el resto de la planta seria para que sus escritores trabajaran. Hyuna había instalado una oficina en esa parte del edificio para poder hacer reuniones con sus empleados.

El primer día de oficina,  todos sus empleados aprendieron cómo tratar a su jefa.  Hyuna se vistió con un vestido negro y gafas de sol como siempre hacía, se situó en el medio de la sala para que todos la vieran, había pensado en darles la bienvenida ella misma así que empezó a hablarles: 

- Veo en sus caras que están orgullosos de haber entrado a esta empresa, pero yo sé que en cuanto sientan la presión y el peso en todo su cuerpo renunciaran e irán a una compañía donde les paguen más y yo me sentaré y me reiré pensando en lo tonta que habría sido al haberme hecho amiga de ustedes así que tengan cuidado conmigo.  ¡Bienvenidos!

Desde ese día todos conocieron a su superior, tan pronto como sonaban los tacones entrando en la sala todos los empleados se levantaban y la saludaban.

Cuando avanzaron, Hyuna empezó a recibir ofertas para colaborar con otras empresas así que aceptó reuniones para negociar el contrato, la primera vez que se reunió con uno de sus competidores estaba un poco nerviosa pero no lo demostró porque tenía a sus empleados delante. Hyuna tenía muy claro con qué tipo de empresa quería  negociar, con una donde las mujeres tuvieran voz y dieran buenos resultados, pero el problema de sus requisitos era que pocas empresas tenían el suficiente número de mujeres con voz y resultados consistentes. 

Una vez, en unas de las reuniones, conoció a una chica llamada Hwasa. Su empresa vendía productos capilares  y productos para la limpieza del hogar, cuando se reunieron Hwasa y Hyuna se miraban mutuamente para analizarse, cuando terminó la reunión las dos se fueron a tomar un café juntas y se volvieron amigas; con el paso del tiempo High heels se mantuvo en la lista de las empresas con más ventas,  pero Hyuna tenía que encontrar una manera de mantener su negocio ya que sabía que la gente cambiaba muy rápidamente. 

Empezó por abrir un restaurante donde ganó una estrella Michelin, a Hyuna la invitaron a un programa de televisión para hablar de todo lo que había logrado y aceptó la oferta. Cuando llegó al plató, le preguntaron cómo había conseguido toda la fama que tiene ahora y si se arrepentía de algo, ella respondió con una sonrisa: 

- He conseguido toda mi fama gracias a las mujeres que compran mis productos porque saben que es de buena calidad y el 15% de los  ingresos que recibimos lo enviamos a centros que ayudan a mujeres maltratadas, así que aportamos un granito de arena, puede que a mis empleados los presione mucho pero creo que gracias a eso hemos avanzado  así que no, no me arrepiento de nada.

Cuando terminaron la entrevista Hyuna pasó por las fábricas de perfumes y se puso a recordar la razón por la que se había convertido en una empresaria, pero, por más que recordara sus viejos tiempos, sentía el mismo vacío solitario: un hueco en su corazón que jamás conseguiría llenar a pesar de que viviera como una princesa. No importaba si decía lo que pensaba, ni tampoco se sentía llena cuando iba a comprar cosas materiales, el negocio que tenía cumplía con sus expectativas y era el único motivo por el cual ella estaba un poco feliz.

Un día, cuando llegaba a casa de trabajar, empezó a escribir cosas que quisiera hacer antes de morir. Empezó poniendo que quería ver 1000 series, escribir su  primer libro, escuchar la música de todos y cada uno de los países y ciudades y… Bueno, por ahora tiene eso, pero os estaréis preguntando ¿y la familia?

La familia por parte de madre era muy buena influencia, pero ellos creían que Hyuna estaba siendo educada de una forma muy devastadora así que amenazaron a Seulgi, sí, Seulgi era el nombre de la madre, puede que os parezcan nombres raros pero es lo que hay. Sus familiares la amenazaron con llamar al ministerio de protección  para que se llevaran a Hyuna. Desde entonces, no han vuelto a nombrar a sus familiares.

Una razón por las cuales no he nombrado al padre de Hyuna es porque un día decidió cambiar de vida y abandonarlas, pero la familia de él decidió hacerse cargo de ella para enmendar el error que había cometido su hijo por dejarlas. Lo que pasó fue que algunos días a la semana Seulgi llevaba a su hija a la casa de sus abuelos para cuidarla por una tarde, luego se volvería a encontrar con ella. 

Lo que pasaba cuando desaparecía su madre era un poco raro, Hyuna se comportaba de manera distinta, no reprimía sus  emociones, ni se comportaba de una manera muy reservada, sus abuelos le enseñaron varias cosas, un día le enseñaron a hacer trampas en los juegos y al siguiente día le enseñaban que ayudar a personas tenía sus recompensas, así que no había nada de malo.

Algunos diréis ¿qué clase de abuelos le enseñan a su nieta cosas malas para luego decirles cosas buenas? Bueno, pues ahora os lo explicaré, sus abuelos lo que  estaban intentando saber era que tipo de comportamiento adaptaría Hyuna para ver si tendría algún futuro, pero pensaban que después de haberle enseñado esas cosas le daría un apoyo para la vida. 

Seulgi aprovechaba esas horas para no hacer nada, se sentaba en un sofá y se ponía a pensar en qué iba a pasar en el futuro, qué iba a ser de su hija, por qué tenía que fingir siempre una sonrisa, también aprovechaba para poner su música a todo volumen y poder bailar de una forma rara.

En el presente, Hyuna ocultaba su gran vacío en el corazón, siempre lo había tenido y ya estaba desesperada por quitarse ese peso de encima aunque de vez en cuando sentía que no tenía un motivo para vivir.

Un día se dio cuenta de que la mitad de sus empleados habían renunciado y se habían ido para otras empresas, empezó a preocuparse porque aunque habían firmado el contrato de confidencialidad podían contar datos perjudiciales para ellos.

Pasó toda una noche desvelada pensando en qué haría si la empresa se derrumbaba, estando con sus pensamientos se dio la vuelta y se cayó de la cama y lloró inconsolablemente, para ella no era el fin del mundo, pero no se había planteado otro trabajo para ella que le trajera felicidad; ni siquiera había intentado practicar varios deportes para que pudiera sonreír: se había encerrado en un mundo diseñado para ella y nunca lo había derribado. ¿Qué iba a hacer? ¿De qué iba a vivir? ¿Qué le iba a hacer feliz?, Esas fueron las palabras que atormentaron toda la noche a Hyuna.

Al día siguiente, recibió un informe de su secretaria que decía que una empresa los estaba demandando por incumplimiento de la ley y que debido a eso debían derrumbar el edificio. Hyuna sintió cómo su locura se iba extendiendo por todo su cuerpo, ordenó que todos sus empleados salieran del edificio  y luego les anunciaría que iban a ser despedidos. Cuando todos sus empleados salieron del edificio, lo tiró todo a suelo, tiró cosas por la ventana y les prendió fuego a los papeles,  los esparció por todos los lados mientras ardían y salió con calma del edificio. Cuando Hyuna salió, todo el edificio explotó a su alrededor, eso es propio de Hyuna, no se iba a quedar llorando porque destruirían con una grúa su sueño. En vez de eso, ella tomó la decisión de quitarles la cara de satisfacción a sus rivales haciendo explotar con sus manos sus sueños, puede que pudiera tomar una decisión más madura y prudente pero así es Hyuna, una princesa psicópata y controladora.

La empresa High Heels volvió a aparecer una última vez en televisión para anunciar que el edificio central había explotado y aún estaban intentando apagar las llamas, mientras tanto Hyuna se reía en su casa de lo ocurrido. 

Ahora llega la parte que algunos odian y otros esperan con ansias, el final. Hyuna decidió tomar una decisión muy importante para su vida, iba a empezar a trabajar como médico en una clínica, pero ocultaría su lado psicópata delante de sus pacientes para no tener problemas. Un día a la semana se sentaba en su nuevo apartamento en el último piso para beber una copa de vino y llorar y expulsar todo su dolor que había sido causado en el pasado. Hyuna no podía evitar pensar en el pasado y ver el desastre que había sido causado. Decidió comprarse un nuevo apartamento y tratar de pasar página, pero había ido a visitar la tumba de su madre para poder agradecerle la manera con la que había  sido criada, como había encontrado los restos de su padre muerto decidió quemarlos como signo de agradecimiento a su madre.

Y así fue como Hyuna logró sobrevivir a esta vida tan cruel, tan bonita y tan siniestra.

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